Quienes Somos

¡Hola!

Somos Darly La Cruz y Benji Frugoni, nos conocimos en la iglesia en una de las salidas del grupo de jóvenes, donde él llevaba más tiempo que yo asistiendo y aún así nunca llegamos a coincidir. Este día, por un comentario que hice sobre las opciones de trabajos que había en España, de que eran pocas y entre las que nombre estaba la suya, comenzamos a hablar. Luego él se ofreció a ayudarme con el currículo para buscar empleo y finalmente como estuvimos en contacto para esto, comenzamos a ser amigos. Hablábamos horas y horas por teléfono hasta que un día, salió el tema de que llevábamos mucho tiempo hablando por teléfono con lo cual decidimos hacer un “stop”. Nos preguntamos si realmente el pasar tiempo al teléfono y algunas veces compartiendo con más amigos, era saludable para los dos. Durante días de oración juntos, que desde el primer día que nos conocimos ¡oramos!, la iniciativa fue suya, (yo soy muy vergonzosa para orar en público) obviamente no en base a nosotros como relación sino por nuestras situaciones por las cuales estábamos atravesando. En aquel momento, también decidimos hablar con personas que pudieran guiarnos, pastores, personas de confianza y profesionales de la iglesia, aparte de yo orar sola y pedir a Dios que me mostrara su corazón.

Todo se iba dando de una manera sorprendente para mí, y cuando hablamos de continuar con esa amistad para conocernos un poco mas pero sin condiciones ni mucho menos con propósito como escuche durante un tiempo y me parecía tan ilógico, (una amistad debe ser solo una amistad, ¡más NO con propósito!, esto para mí ya seria noviazgo) íbamos notando como cada paso encajaba perfectamente, cada cosa tuvo su tiempo, tuvimos una amistad muy bonita, llena de risas, lágrimas, pero sobre todo íbamos afirmando esa relación de amistad con Dios. Toda nuestra relación se basó en etapas, luego de querer tener una amistad para conocernos más, decidimos que lo mejor era sincerarnos por completo, abrir nuestros corazones el uno al otro, contándonos hasta nuestros más “oscuros secretos” lo llamó Benji, esto hizo que nuestra amistad pasara a otro nivel, uno de confianza total. Un día viendo una serie de predicas sobre amistad-noviazgo-matrimonio, el predicador dió unos “tips” y dije ¡quiero realizarlo! se lo comenté a Benji y estuvo de acuerdo. Esto consistio en que hiciéramos una lista de las cosas que nos gustaba del otro, las que no, y las que tendrían que ser negociables, ya sabíamos lo que había en el otro y por el tiempo de amistad que llevábamos, obviamente notas como es el comportamiento del otro. Así lo hicimos, y cuando ya llevábamos un tiempo conociendo del otro, decidimos dar un paso más, nos hicimos novios y al cabo de un tiempo, nos comprometimos y ¡finalmente nos casamos!.

Dios tiene un propósito para cada uno, pero no debemos olvidar que Dios hizo mujer y hombre para que fuesen ayuda idónea.

¡Un matrimonio sin propósito es algo realmente perdido!