Muchas veces cuando tenemos discusiones con alguien y recordamos que Dios nos dice que amemos a nuestro prójimo, decimos “cuán difícil es amar a esa persona”. Y esto es solo siendo una persona externa o un hermano etc… pero cuando se trata de un esposo se tiende a casarse y nuestro primer pensamiento puede llegar a ser el divorcio. “Entonces preguntaron, ¿por qué dice Moisés en la ley que un hombre podría darle a su esposa un aviso de divorcio por escrito y despedirla? Jesús contestó: Moisés permitió el divorcio solo como una concesión ante la dureza del corazón de ustedes, pero no fue la intención original de Dios. Mateo 19: 7-8” aquí vemos que Moisés PERMITIÓ, pero este no era la intención original de Dios, con lo cual divorciarse no es la solución cuando hay una discusión dentro del matrimonio, sino que debemos quitar la dureza o coraza de…